Número 198 - Zaragoza - Junio 2017
ENTREVISTAS 

BIG BEN: CONVERSACIÓN CON UN TENOR CANADIENSE EN LONDRES

Está considerado uno de los mejores tenores dramáticos hoy en día, no sólo en el repertorio wagneriano, sino también para los papeles más exigentes: el Otello de Verdi, el Aeneas de Berlioz, Der Kaiser en Die Frau ohne Schatten de Richard Strauss, el Peter Grimes de Britten... Con 32 años, en 1988, ganó el premio internacional Birgit Nilsson. Desde entonces, su bella voz y su canto exquisito le han ganado el aplauso del público a nivel mundial. Ben Heppner ha actuado con los mejores directores del mundo y sus interpretaciones se han convertido en la referencia actual de su repertorio. El pasado julio, volvió a uno de sus papeles más ligeros, Calaf, en varias funciones de Turandot en la Royal Opera House del Covent Garden. Y Wagnermanía estuvo allí. (Read this interview in English)


Ben Heppner nos recibe en la puerta de su camerino en la Royal Opera House, Covent Garden. Nos presentamos y nos invita a entrar. En el camerino, un piano vertical, un ventilador (la temperatura había sido muy alta durante toda la semana), un sillón y varios taburetes. En un rincón también se podía ver las botas que él había llevado en escena, donde había cantado un estupendo Calaf (no sin problemas, como ahora veremos) en una función de Turandot. Él se sienta en uno de los taburetes, dejando los asientos más cómodos para nosotros. Al empezar la entrevista, noté que estaba hablando con un artista que no tiene nada que ver con un divo: cálido y simpático. En ese momento, no pude evitar acordarme de la autobiografía de Astrid Varnay, cuando ella hablaba de su amistad con otras sopranos dramáticas: “Simplemente me gusta pensar que las grandes voces y los grandes corazones van juntos”. Ciertamente, ese fue el caso con Ben Heppner. De hecho, fue tan simpático que nos hizo sentirnos como si estuviéramos en la charla normal de unos amigos (en absoluto en una fría entrevista). Y le estoy agradecido especialmente por eso. No debe sorprendernos, por tanto, que una conversación amistosa empezara hablando del tiempo.

Ben Heppner: Oh, se tarda una media hora, una hora casi, para conseguir librarse del calor.

Germán Rodríguez: Ya me imagino. Aquí también hace calor.

BH: Sí. ¡Casi como en España!

GR: Creo que hoy ninguno de nosotros echaba de menos España. Porque hacía tanto calor aquí...

BH: Sí. Ayer y hoy me pareció que hacía más calor que cuando las temperaturas más altas de principios de la semana, porque hacía más humedad.

GR: ¿Ha sido eso un problema para las funciones?

BH: Bueno, un poco, sí. Hoy, Georgina [Lukács, que cantaba el papel de Turandot] dijo que le estaba afectando un poquillo. Y creo que a mí me afectó también. He tenido un problema muy gordo, no sé si ustedes se habrán dado cuenta, pero no lo habrán podido ver. Pero hacia la mitad del primer acto, cuando Ping, Pang y Pong estaban a mi alrededor, se me metió algo en el ojo. Y me estaba doliendo de verdad. Así que terminé el primer acto y en el intermedio, me quité la lente de contacto y la tiré. Pero dolía horrores, así que me puse una enorme cantidad de líquido; pero entonces lo que pasa es que, como estaba llorando, también me caía líquido por la nariz, y ya se sabe, cuando lloras, la voz se ve afectada.

GR: Sí, se ahoga la voz.

BH: Así que tuve que esforzarme un poco en el segundo acto, pero luego ya fue bien en el tercero. Y mis ojos... pues ahora ya bien. Pero entonces estaba ciego. [risas]

GR: Bueno, su asistente personal quizá le dijo que venimos en nombre de Wagnermanía.

BH: Sí, Wagnermanía. Eché un vistazo rápido a la página principal del sitio web…

GR: ¿Puede usted leer español?

BH: Bueno, algo así, porque lo capto un poco, por el italiano, puedo más o menos imaginármelo …

GR: Qué bien. ¿Le gustó?

BH:  Sí, tiene buena pinta. Obviamente, está hecho por amor al arte, deduzco…

GR: Sí, del todo. Bueno, tengo unas cuantas preguntas que me gustaría hacerle. En primer lugar, debo decir que hoy estaba emocionado, porque la primera vez que le escuché cantar en disco, lo primero que le escuché fue … “Nessun dorma”.

BH: Ah, sí, qué bien…

GR: Así que, después de 13 años ya, le puedo escuchar en vivo y es con “Nessun dorma” otra vez, todo Turandot. ¿Cuáles son las diferencias entre ese disco que grabó para RCA? ¿Cómo ha desarrollado este papel de Calaf?

BH: Oh, Calaf es absolutamente el extremo más ligero del espectro de canto que tengo. Es probablemente el más ligero de todos mis papeles. Asaí que, 13 años antes, era mucho más fácil cantar “Nessun dorma” y algunas de las piezas anteriores, pero más difícil cantar desde el final de Alfano, “Principessa di morte”. Siempre me pareció que eso era más reto para mí. Y ahora, lo que noto es que... ¡es fácil! Es pan comido para mí. Y algunas de las cosas que solían ser un poquito más fáciles, ya sabes, como “Nessun dorma”, pues acaban siendo siempre como “Ay, madre, y ahora todos esperan el agudo”.

GR: Sí [risas]

BH: La voz madura y envejece. Por supuesto, ha pasado mucho Wagner por el camino, digamos, así que… la voz cambia y madura, pero estoy muy contento de poder hacer todo en la clave original.

GR: Sí, es cierto. También noté que una de sus “marcas de fábrica” era este enorme crescendo en el agudo. Lo capté tanto en el “Vincerò”, al final de “Nessun dorma”, como en la grabación de Meistersinger, cuando usted canta “Parnaß”; en ese La agudo, usted también hizo ese fantástico crescendo. Me pareció notar que aún puede hacerlo.

BH: [risas] Oh, qué bien que se diera usted cuenta. Hoy no pensé en ello. Uno da lo que tiene y sigue adelante. Sí, recuerdo cuando hice la grabación de Turandot. Ellos tenían dos o tres finales míos, buenos finales, pero de alguna manera el coro no acababa de ir empastado, así que dijeron: “ok, vamos a volverlo a hacer, pero Ben, no hace falta que cantes el agudo, está bien, ya lo tenemos guardado, así que relájate.” Pero de todas formas lo hice, y cuando llegué al Si agudo, pensé: “Hey, voy a correr el riesgo” y empecé un crescendo, que es muy duro de hacer en ese momento, y funcionó realmente bien, así que ese es el final que usaron.

GR: Bueno, en realidad, yo creo que publicaron las tres grabaciones ….

BH: Pero era siempre la misma.

GR: No, no lo creo, porque tengo las tres: una en disco de sampler, otra en el Great Tenor Arias, y la otra en la grabación completa de Turandot.

BH: Pero creo que en la grabación la voz siempre es la misma: se trata de la misma grabación de voz. Cuando acabamos, dijeron: “Bueno, ahora vamos a grabar el final de concierto”, así que grabaron el final de concierto.

GR: Yo sigo pensando que son diferentes, porque he prestado atención a todos los matices e incluso a la pronunciación.

BH: Es usted más observador que yo [risas]

GR: Es que las he escuchado tantas veces que puedo diferenciarlas. [risas]

BH: Puede ser, puede ser

GR: Bueno, mucha gente piensa en usted sólo como “tenor wagneriano”, pero usted también canta más papeles en su repertorio, como Aeneas en Les Troyens, Otello, y al menos en disco (no sé si alguna vez lo cantó en vivo) Bacchus en Ariadne auf Naxos

BH: Ah, sí, sí, sí. Solía cantarlo mucho en los comienzos de mi carrera. Ahora con menos frecuencia. Francamente, es menos interesante, porque tengo todos estos magníficos papeles que ahora puedo cantar. Bacchus es duro y, ¿sabe?, la verdad es que uno no se abre camino con ese papel, supongo. Pero ahora todavía hago Turandot, que me viene bien. Haré Idomeneo en septiembre. Y también Andrea Chenier, en el MET, en primavera. Por último, haré Lohengrin en Paris y en Viena, creo. Pero en realidad es un año más ligero, porque Lohengrin es el más pesado del año, en lo que concierne a Wagner…

GR: Pero también hará el recital Wagner.

BH: Sí, me voy de gira con él, por varios sitios. En cuanto a eso de que sea un tenor wagneriano, me paso el 75% de mi tiempo haciendo Wagner y creo que siempre lo haré. Pero me gusta cambiar y hacer otra cosa, si se trata de algo interesante; cantar otros repertorios es divertido. Quiero decir, Turandot tiene sus dificultades pero no es muy largo. Calaf es…Cuando te das cuenta, ya estás acabando el primer acto, y el segundo tiene muy poco, y el tercer es “Nessun Dorma”, unas pocas frases más y luego el “Principessa di morte”, cantado con Turandot. Así que es un papel más corto y eso también tiene su gracia hacerlo.

GR: ¿Tiene usted la intención de añadir más papeles italianos a su repertorio?

BH: Bueno, en este momento, no tengo ninguna oferta. Si me hicieran ofertas, lo tomaría en consideración, ciertamente. Ahora mismo, no tengo… Andrea Chenier lo hice en 1996 y lo volveré a hacer ahora, diez años después, en la primavera de 2007. Otello, ya no tengo ninguno más por ahora, pero estoy seguro de que habrá más. Así que tengo montones de cosas y, ya sabe, Siegfried está ahí a la vuelta de dos años.

GR: Pero yo pensaba quizá en tenores más dramáticos como Cavaradossi, Canio o Radamés in Aida

BH: Sí, en este momento no tengo ofertas de ese tipo, pero de verdad que las tomaría en consideración. No quiero sentirme encerrado por completo en el repertorio wagneriano. Y  la verdad es que sólo hago tres producciones al año. Este año han sido un poquito más, pero normalmente no paso de tres óperas al año. Y me gusta así, porque me gusta hacer conciertos con orquesta y luego recitales con piano.

GR: ¿Alguna vez ha cantado Der Kaiser en Die Frau ohne Schatten?

BH: Sí, lo grabé.

GR: Lo sé.

BH: Lo grabé, pero en realidad no canté cuando los demás lo grabaron. Lo hice por separado porque estuve enfermo durante las sesiones. Y luego lo hice sólo una vez, en Viena, no sé exactamente cuánto hace de eso … ¿seis o siete años, quizá? De todas formas, lo hice con Sinopoli dirigiendo, Deborah Voigt, la mayoría del reparto de la grabación, Gaby Schnaut, Falk Struckmann... en los papeles principales.

GR: ¿Le gusta cantar Richard Strauss?

BH: Sí, haciendo Wagner, me encantaría, por supuesto, es algo que todavía haría, si tuviera una buena oportunidad para ello.  No me lo ofrecen muy a menudo. Pero seguramente lo aceptaría. Y Die Frau ohne Schatten… Me han ofrecido Apolo en Daphne, no salió adelante, porque no tenía tiempo para ello. Es un papel que te da… pesadillas, pienso yo. [risas] Porque lo he visto, vi una representación en Nueva York, en la City Opera. Creo que puedo cantarlo, pero es poco agradecido, ¿sabe?, hay que trabajar mucho. Si lo cantas mal, todos lo notan, pero si lo cantas estupendamente, pues no parece tanto…

GR: Ya sabe, dicen que Strauss odiaba a los tenores y por eso escribía sus partes... [risas]

BH: Sí, sí, eso es … [risas] Sí, pero lo disfruto de verdad. ¿Tiene usted mi grabación de Strauss?

GR: De Die Frau ohne Schatten?

BH: No, es un disco de Strauss con la Toronto Symphony, y tiene…

GR: Sí, sí, me la compré porque quería su versión de “Di rigori armato”.

BH: Ah, sí, sí, sí. Pues eso, sí que lo hago, pero no hay tanto Strauss que me salga al camino.

GR: Bueno, espero que haya más Strauss en el futuro.

BH: Gracias.

GR: Me gustaría hablar sobre su faceta de cantante de concierto. Especialmente en obras como la Octava de Mahler, o La canción de la Tierra, o Gurrelieder… También tengo su grabación de la Novena de Beethoven.

BH: Sí, eso fue hace ya tiempo, en Salzburgo. Me encanta hacer estos tres que usted ha mencionado, sobre todo los Gurrelieder son uno de mis favoritos de todos los tiempos, me encanta esa pieza. Cuando lo escuché por primera, me preguntaron, “¿le echaría usted un vistazo y nos dice si lo haría?”, así que compré la partitura y compré el CD, lo puse, y en tres páginas estaba enganchado y sabía que tenía que cantarlo, que estaba escrito para mí, y que estaba predestinado para cantar ese papel. La canción de la Tierra es… ya sabe, he hecho … ya sabe, ha sido … ha llevado a mis hijos al colegio, si sabe a lo que me refiero, ha pagado la universidad de mis hijos. He hecho muchísimo la Canción de la Tierra.

GR: Al menos, tiene dos grabaciones: Gary Bertini…

BH: Sí, esa fue en Japón...

GR: … y Lorin Maazel.

BH: …y Lorin Maazel, tengo estas dos. Si ya tengo suerte de tener una, imagínese dos. Lo hago muy frecuentemente  y ninguna actuación está fuera de lugar. También me encanta la Octava de Mahler. Siempre digo: si el director me dejara cantar el aria de barítono, junto con el aria de tenor [risas], quizá podrían contratar a otro para que cante la primera parte, porque la primera parte es realmente muy difícil … y luego la segunda parte es que adoro esa música. De verdad, es el tipo de música que me inspira.

GR: Tengo su grabación con Riccardo Chailly y la encuentro fantástica.

BH: También la he hecho con Colin Davis.

GR: Ah, sí, pero esa no la tengo... aún. Quería preguntarle sobre la Novena de Beethoven, porque la primera vez que oí su grabación con Abbado, me dije: “¿Qué es esto?”, me sonó un poco rara, pero entonces cogí la partitura y me di cuenta: “Está cantando todas las pausas, todos los silencios”, usted lo hizo bastante…

BH: [empieza a cantar justo la parte a la que me estaba refiriendo, marcando el compás con chasquidos de dedos y haciendo los silencios correspondientes] “Froh, Froh, wie seine Sonnen…” Sí, la Novena de Beethoven es preciosa y la verdad es que ya no la canto. Si me viniera un director de primera fila con una grabación, entonces diría: “Bueno, lo haré”. Pero lo cierto es que es muy difícil …

GR: Muchos cantantes dicen que no es nada agradecida.

BH: Es muy poco agradecida. ¿Sabe? Si la canto (y voy a ser muy sincero con usted), si la canto, les voy a hacer pagarme mucho dinero. Y francamente, no creo que les valga la pena que yo lo haga. Porque no es algo que sea fácil de hacer, no es algo que yo haga especialmente mejor que otros tenores, por eso digo: “Denle esa parte a un tenor más joven que pueda hacerla” [risas]

GR: [risas] ¿Podemos publicar esto? ¿Puedo escribirlo?

BH: ¡Ah, pues claro! Yo ya dije: “Ya he pasado el testigo de la Novena de Beethoven.” Aunque si alguna vez viene un director de primera fila con una grabación, sí, lo haría. Pero no creo que sea algo a lo que yo aporte algo especial, con toda sinceridad. Creo que hay otras piezas en mi repertorio a las que sí considero que tengo algo especial que darles.

GR: Cuando uno estudia la partitura, se da cuenta de que todas las partes son verdaderamente difíciles, más como una música coral …

BH: Recientemente hice la Missa Solemnis, de Beethoven, y es bastante difícil de cantar, pero por alguna razón, la coordinación es tal que si te desconcentras tan sólo un momento, te quedas fuera. Y la forma en que James Levine lo explica de alguna forma, es que esta música es en gran parte del interior de la mente de una persona. Beethoven no podía oírla en absoluto, porque para entonces estaba sordo. Y así, todo es muy, muy denso y compacto, de modo que la línea que cantas en este momento encaja con todo lo demás que suena en la orquesta, está todo muy compactado, unas cosas con otras. Y eso la convierte en una pieza bastante difícil de montar. Porque la tendencia es que, si te escapas sólo un segundo, ya vas mal.

GR: Bueno, hablemos de Wagner. Comenté con algunos amigos que le íbamos a entrevistar y la primera pregunta que les venía a la cabeza era: “¿Por qué no ha cantado todavía en Bayreuth?”

BH: Bueno, me preguntaron, y fue quizá hace diez años, creo que fue para la producción del 99. Me querían casi tres meses y querían que estuviera varios años haciendo el papel. Así que dije: “No, no tengo ese tiempo”. Yo me limito el tiempo que paso lejos de mi casa y mi familia. Y no quería dedicarle tanto tiempo a esto, en ese momento; hoy en día sería un poco más fácil. Pero al haber dicho “no” una vez, ya no te lo vuelven a pedir.

GR: ¿De verdad?

BH: Sí.

GR: ¿Le vetaron?

BH: [rechazando ese término] Bueno, yo no diría “vetado”, pero tienen tendencia a no volver a preguntar, porque obviamente tienes un espíritu independiente, así que… [risas]

GR: Sé que Bayreuth requiere mucha dedicación. En exclusiva.

BH: Sí, y no tenía ese tiempo para dedicárselo. Así que dije, con toda sinceridad, no, quizá más adelante, y no han vuelto a pedírmelo una segunda vez. Y creo que esa es probablemente la forma en que ellos trabajan. Porque si me preguntaran si podría hacerlo y me fuera posible, sí, claro que lo haría.

GR: ¿Podríamos saber qué papel le pidieron que cantara?

BH: Lohengrin.

GR: Ah, sí… para el 99… vaya, qué lástima, le habría visto.

BH: En el 99, ¿era nueva?

GR: Sí.

BH: Porque a veces me hago un lío con los años.

GR: Ese año yo estuve allí, para ver ese Lohengrin. Habría sido fantástico poder haberle visto. Bueno, ¿cuál es su futuro en los papeles de Wagner? Hace unos años, leí en su web que usted todavía no quería meterse en Siegfried, y ahora va a hacer Siegfried…

BH: Sí.

GR: Así que… le queda Tannhäuser.

BH: Exacto. Hay un Siegfried y luego el año siguiente haré un Götterdämmerung. Y había una oferta para Tannhäuser que no salió adelante, el teatro que me lo ofreció tuvo que hacer un cambio de planes. Habría sido a dos años vista. Así que ya llegará. Pero por el momento haré algo del Anillo. Lo hago en Aix-en-Provence. Y luego hay algunas ofertas pendientes para hacer el Anillo completo que irán llegando.

GR: Pero usted sólo hará Siegfried, no Siegmund.

BH: Todavía no, eso es. Probablemente me quedaría bien, porque ahora ya he hecho Parsifal. El motivo por el que no he cantado Siegmund todavía o Parsifal hasta este mes de mayo era que son graves para mí. Todavía son bastante graves. Así que pensé que sería mejor que me concentrara en la parte aguda de mi voz y luego ya habrá tiempo para cantar Siegmund, digamos, en el plazo de cinco o seis años.

GR: ¿Ha estudiado usted Tannhäuser?

BH: No. Canté el pequeño papel de Walther en Tannhäuser… ¿cuánto hace? Casi 18 años. Recuerdo entonces cómo veía a aquel Tannhäuser luchando contra el papel durante los dos primeros actos, y luego siempre acababa entregándose –se trataba del fallecido Richard Cassilly– en una magnífica Romerzählung. ¿Sabe? Él sufría un poco en el segundo acto, pero su tercer acto era fantástico. Así que no he empezado a mirar Tannhäuser de forma importante. Si alguien me lo ofrece, será para dentro de tres o cuatro años, con lo que tengo mucho tiempo para estudiarlo.

GR: Siempre pensé que, por muy duros o difíciles de cantar que sean Siegfried y Tristán, me parece que Tannhäuser es incluso más difícil por las diferencias que hay entre cada acto.

BH: Sí, podría ser. No sabría... ¿sabe? Cuando la gente me pregunta: “¿Cuál es el papel más difícil?”, “No lo sé”. El papel más difícil que canto es Tristan, en este momento. Pero no he hecho Siegfried, así que podría cambiar de opinión cuando me meta con Siegfried. O cuando me meta con Tannhäuser. Siempre cuento una anécdota: cuando estaba ensayando Tristan en un teatro en 1998, alguien dijo: “Tristan debe ser el papel más difícil para tenor, ¿no cree?”. Y yo dije: “No. No, no lo es”. Y él dijo: “Oh, ¿cuál entonces? ¿Siegfried? ¿Otello? ¿Tannhäuser? ¿Cuál entonces?”. Y yo dije: “Es el papel del Conde Almaviva en El barbero de Sevilla. Porque pongo a Dios por testigo de que no puedo cantarlo, [risas] así que debe ser el papel más difícil”.

[risas generalizadas]

BH: El director pensó que era muy gracioso, porque, ¿sabe?, para mí es imposible, pero para otros, es facilísimo. Así que averiguaré cuál es el más difícil cuando llegue ahí.

GR: Muy bien. ¿Tiene usted algún cantante especial cuya carrera haya intentado seguir?

BH: Bueno, están los que son, digamos, mis favoritos. Quizá esa sea la forma más sencilla de exponerlo. Yo no diría que haya ningún tipo de … ejemplo. Pero la mayoría de los cantantes que escucho, en cuestión de tenores, son líricos. Cuando estaba en la universidad, empecé a escuchar a Wunderlich en primer lugar. Unas semanas después empecé a escuchar a Jussi Björling. Y siguen siendo mis favoritos. Y creo, con toda sinceridad, que cualquiera que sea de mi edad o más joven, siente una gran gratitud hacia Luciano y Plácido, porque sus carreras en los estudios de grabación son tan enormes, y como sabe, Luciano tenía esta increíble técnica con una canto glorioso, y recuerdo cuando oí el disco “The King of the High C's” [“El rey de los Do agudos”] y la primera vez que escuché el aria de La hija del regimiento, estaba tan emocionado que ni siquiera me pude quedar tranquilo y sentado, estaba paseando de un lado a otro, y estaba esperando que acabara, porque quería ir a practicar, de lo que me había inspirado. También cualquiera que sea de mi edad o más joven pondrá los ojos sobre la increíble carrera de Plácido Domingo: tiene una gran voz, pero tiene estas cualidades “intangibles” que son realmente … su musicalidad es alucinante, tiene un gran color, es un actor muy competente, y parece ser capaz de hacer todo lo que se propone. Así que se puede decir que estos son mis héroes, en ese sentido. Y hay otro más, un tenor también español, curiosamente, que es alguien por cuya carrera siento un enorme respeto: se trata de Alfredo Kraus. Cantaba justo lo que le encajaba perfectamente y lo cantaba fantásticamente bien durante años. Quiero decir, yo le vi en el Met, probablemente no mucho antes de... quizá un par de años antes de su muerte, y no puedo acordarme de qué papel hacía, le vi en la cafetería, yo estaba ensayando, y él era fantástico, y me encantaba que a él no le preocupara el que... otros tenores pudieran ser más... mejor conocidos... y él sabía de qué iba, y desde la distancia él parecía tener un conocimiento muy sólido de quién era …

GR: Lo sé, yo seguí su carrera y me quedé asombrado cuando le vi cantar Alfredo en La Traviata, cantando un Do sobreagudo, y tenía…

BH: Y probablemente tenía sesenta años.

GR: Sesenta y ocho.

BH: Mio dio!! [risas]

GR: Es asombroso que pudiera cantar un Do sobreagudo, pero podía hacerlo.

BH: Era asombroso. Pero yo creo que no tanto por el repertorio que eligió, sino porque él fue sincero consigo mismo. Y por eso me parece que él fue un gran ejemplo.

GR: ¿Sabe? Nunca cambió de repertorio. Siguió haciendo exactamente lo mismo desde que tenía 28 años hasta que falleció.

BH: Y sabía lo que le iba bien y lo que funcionaba.

GR: Bueno, ¿cuáles son sus planes de grabación para el futuro? ¿Tiene más Wagner que grabar?

BH: No hay nada … Estamos empezando a mirar lo de un nuevo disco, pero todavía no tenemos ningún repertorio del que hablar. Así que aún está por ver. Todavía estamos hablando de posibilidades. Y no hay óperas. Las óperas es muy raro que se graben hoy en día, y si se graban, probablemente será de funciones en vivo.

GR: ¿En DVD?

BH: Sí, en DVD. Lo más probable. Porque el coste de la producción de estudio no justifica el coste para recuperar la inversión.

GR: Vaya, entonces… ¿nunca tendremos un Tristan con Ben Heppner en CD?

BH: Bueno… espero que sí, espero que sí. [risas] ¿No está ese del Met?

GR: Sí, pero en DVD.

BH: Sí, en DVD. Bueno, [risas] no lo he visto, así que no sé…

GR: Sí, pero es el único…

BH: Sí, es el único.

GR: Bueno, recuerdo que en 2002, había un rumor que decía que se haría una grabación de Meistersinger, llena de estrellas del canto, con usted cantando Walther, Christian Thielemann dirigiendo, Bryn Terfel…

BH: Cierto. No sé que pasó. Desapareció de repente.

GR: Debo decir que fue el día más triste de mi vida, porque estaba esperándola con verdaderas ganas.

BH: Sí. Yo tenía también verdaderas ganas de hacerla. La idea se enfrió, no sé con cuánta anticipación. No sé las causas, si fue cuestión de costes o si hubo otros motivos.

GR: Recuerdo que hablé con el Sr. Thielemann en Bayreuth y también le pregunté a él, y me puso una cara como “esto no va a funcionar”.

BH: Entonces puede que él sepa más que yo. [risas] Siga preguntándole.

GR: Sí, si me lo tropiezo, lo haré. [risas] Bueno, ¿tiene usted algún papel wagneriano favorito para usted?

BH: Bueno, yo creo que mi papel favorito siempre ha sido Walther von Stolzing. Es algo a lo que llegué muy pronto y creo que tengo mucho que ver con el personaje, porque llegué a la carrera operística un poco tarde. Gané el concurso del Met ciando tenía 32 años, es fue en el 88, así que un año más tarde canté Stolzing por primera vez en el 99. Había algo del personaje, él era de alguna manera nuevo, no instruido, desconocido, pero había un talento alemán ahí. Así que siempre me sentí unido al personaje, y ME ENCANTA esa música. Probablemente lo cantaré menos. Dije algo como que podría no volver a hacerlo más. Me incomoda el hecho de que Eva tenga ahora la edad de mi hija. [risas generalizadas] Así que uno se siento como su padre, no como su amante. Pero bueno, si Alfredo pudo cantar su Traviata con 68 años… probablemente sería el padre de la persona que cantara Germont …

GR: Sí, recuerdo que era bastante divertido verle decir “Padre mio!” a un jovencito.

BH: Vi una producción de Traviata en Estocolmo, hace muchos, muchos años, y quienquiera que fuese a cantar Violetta se puso enferma, así que acudieron a alguien que se había retirado hacía poco y era uno de sus papeles más importantes, y el tenor resultó ser muy joven y su aspecto era incluso más joven de lo que él era. Fue tan divertido, porque este hombre tenía aspecto de 24 años, mientras que ella aparentaba su edad. [risas generalizadas].

 

Después de esto, Ben Heppner nos firmó algunos cuadernillos y nos hicimos fotos con él. Le dimos las gracias y luego se despidió con un "Adiós" en español a cada uno de nosotros.