Número 198 - Zaragoza - Junio 2017
LEITMOTIVACIONES 

OBERTURA DE TANNHÄUSER (II)

El mes pasado nos habíamos quedado en el momento en el que el coro de los peregrinos se iba desvaneciendo en la lejanía. Es entonces cuando hace su aparición uno de los motivos que nos describe el Venusberg, el lugar donde Venus tiene a todas sus criaturas cuyos encantos mágicos seducen a los mortales, el mundo de los sentidos, de la pasión y de la tentación.

Es conveniente hacer una pausa en el seguimiento de la partitura, para exponer aquí todos los temas que representan el Venusberg, ya que en la obertura aparecerán en distintas formas: desde la mitad de un solo tema hasta varios temas a la vez.

En primer lugar, veamos el tema que denominaremos Bacanal1.

Como se ve tiene dos partes diferenciadas, que aparecen en ocasiones separadas la una de la otra: la primera (los dos primeros compases) suele estar interpretada por las violas; la segunda (los dos últimos compases) la ejecutan las maderas.

El siguiente tema representativo del Venusberg –que llamaremos Bacanal2– se suele escuchar en la cuerda y las maderas.

También tiene dos partes diferenciadas, que se repiten: la primera, que suena como un trino, y la segunda, que consta de un rápido descenso de notas con salto final ascendente a la nota inicial.

Este tema acaba con una cadencia que no es más que una variación de esta segunda parte, pero más lenta.

Nos quedan sólo dos temas, que representan a las sirenas.Así, el primer tema lo denominaremos Sirenas1.

También tiene dos partes bien diferenciadas que podrán aparecer por separado: la primera está basada en el acorde de mi mayor, tocado por terceras y seguido de un salto de octava; la segunda parte es cromática.

El segundo tema de las sirenas (Sirenas2) es el siguiente:

Una vez vistos todos los temas que describen el Venusberg, volvamos ahora a la partitura.

Al desaparecer en la lejanía el coro de los peregrinos, se escucha en las violas la primera parte del tema que hemos bautizado como Bacanal1.

En el segundo compás se superpone en los violines y las flautas una ligera variación de la segunda parte del tema Bacanal1. El resultado suena así.

Un trino ascendente sirve como episodio modulante de cuatro compases, para luego pasar al tema Bacanal2, completo.

Inmediatamente sigue el tema Sirenas1. A la vez que esta sencilla figura de las maderas, la cuerda hace unas escalas que dan esa sensación de ondas crecientes de sensualidad.

La impresión de misterio de la segunda parte del tema de las sirenas se acrecienta con la nota grave y el redoble de timbal.

El tema Sirenas1 se repite, aunque su segunda parte pasa a otra tonalidad.

A continuación se escucha un salto de tercera en el flautín y los violines, con un descenso final de quinta. Al mismo tiempo, el resto de las maderas hace una figura repetida. Esta figura está formada por los dos primeros acordes que aparece en la segunda parte de Sirenas1.

Esta frase se ejecuta primero en Mi mayor y luego en Do mayor, terminando luego sobre un trino tremolante en las notas Fa sostenido y seguidamente en Re sostenido.

Ahora suena en las violas, los oboes y los clarinetes el tema Bacanal1, con la armonía sonando en los violines y en los trinos de flautas y flautín. Estos cuatro compases se repiten inmediatamente después. Y con  el primer compás de este mismo tema, repitiéndose en violas y fagots, se inicia un episodio modulante de cuatro compases. Los dos últimos compases del episodio modulante combinan este primer compás del tema Bacanal1 con el último compás del tema Bacanal2.

En este momento se escucha el tema Sirenas2. De nuevo percibimos las ondas de sensualidad en la cuerda grave.

El primer compás de este tema se va repitiendo, subiendo cada vez más, hasta cambiar a una variación del final del tema Bacanal2.

Tras cinco compases sobre la dominante doble (Fa sostenido), hará su aparición un nuevo personaje: Tannhäuser. Pero dado que aquí se interrumpe la serie de motivos del Venusberg, vamos a dar por terminado este artículo. El mes que viene seguiremos con la aparición del protagonista, que merece un capítulo aparte.

 

Bibliografía:

- Richard Wagner, Tannhäuser, Dover, Nueva York, 1984.
- Richard Wagner, “Overture to Tannhäuser”, en Richard Wagner, Judaism in Music and Other Essays, Bison Books, Londres, 1995.
- Das Buch der Motive (El libro de los motivos), volumen 1, Schott, Mainz, 1920.