Número 198 - Zaragoza - Junio 2017
LEITMOTIVACIONES 

PRELUDIO DE LA WALKYRIA (II)

Ya analizamos la primera frase musical de este preludio e hicimos ver que su forma podía describirse de la siguiente manera: A-B-A-B-A-A-A-A-B-B-B'-B'- Cadencia1. Donde la Cadencia 1 es la figura siguiente, con la que termina dicha frase:

las letras A y B representan los dos compases iniciales:

y la letra B' hace referencia al segundo compás inicial pero con la última nota ascendente:

A partir de aquí, vamos a ver ahora que la estructura se repite de forma casi idéntica, pero empezando el motivo de los contrabajos y chelos un tono más arriba (en vez de Re, ahora es Mi).

Esta figura ocupa dos compases. Luego el primer compás se repite cuatro veces y el segundo otras cuatro (las dos primeras igual, mientras que en las dos segundas la última nota de los bajos asciende en vez de descender). Como ya se ha dicho, es el mismo esquema de la frase anterior: A-B-A-B-A-A-A-A-B-B-B'-B'.

Lo que en la frase anterior llamé Cadencia 1 no tiene aquí una parte equivalente tan parecida. Aquí ya no dura 4 compases, sino que aumenta hasta ocho; y no es simétrica, sino que se alarga, ascendiendo, hasta llegar a una nota culminante, sobre la que insistirán los instrumentos graves una y otra vez, como si no pudiera ser sobrepasada.

A la vez, se escucha el ataque seco de los instrumentos de viento, con una corchea y una nota larga, que parece describir los fogonazos de los lejanos relámpagos.

Tras estos relámpagos, se repite el último compás ascendente de la cuerda grave, cuya forma es el "espejo" del tema de la tormenta, con el que ha empezado este preludio.

Vemos que ahora hay una división artificial descendente, en vez de ascendente, mientras que las nota siguiente en staccato son ahora ascendentes, en vez de descendentes.

Pero esta figura sólo se oye dos veces, pues ahora la cuerda grave parece reafirmarse durante cuatro compases en la nota culminante a la que han llegado.

A partir de aquí, se repite una frase que es el "espejo" del primer compás de este preludio. La única diferencia es que la división artificial inicial es de seis notas, en vez de cinco.

Y en cada repetición se va bajando un grado en la nota inicial. Así sucede durante cuatro compases. En el quinto compás, la división artificial inicial vuelve a ser de cinco notas, con lo cual la semejanza con el primer compás del preludio es total (aunque en forma de espejo), si bien ahora ha pasado a Re menor. Suena así durante cuatro compases.

Después, hay cuatro compases más en los que suena la misma célula que en el segundo compás del preludio, aunque ahora sigue en Re mayor.

En los cuatro compases siguientes, esta célula musical cambia ligeramente su salto final descendente, convirtiéndolo en un descenso por grados conjuntos. La figura se vuelve así oscilante. En los dos primeros compases, la oscilación se repite, mientras que en los dos últimos la oscilación tiende a ascender.

Este ascenso es el paso previo al clímax de la tormenta; pero eso lo veremos más adelante. Ahora conviene revisar la arquitectura musical. Así pues, si repasamos la forma de todo lo que llevamos visto hasta ahora, veremos que tenemos la siguiente estructura:

- La primera frase A-B-A-B-A-A-A-A-B-B-B'-B'-Cadencia1.

- La segunda frase podría describirse A-B-A-B-A-A-A-A-B-B-B'-B'-Cadencia2. La Cadencia2 estaría formada por estos ocho compases en los que la cuerda grave llega a la nota culminante.

- Siguen cuatro compases de relámpagos y cuerda ascendente hasta el Si bemol, que en realidad son dos compases repetidos. C-B'-C-B' (C sería el compás con la nota larga y el cinquillo descendente)

- A continuación, cuatro compases más de cuerda grave insistiendo en el Si bemol y girando a su alrededor. D-D-D'-D'

- Después, cuatro compases con la cuerda grave descendiendo con la célula que es la forma "en espejo" del primer compás del preludio. --- (donde sería la forma en espejo del primer compás del preludio).

- Luego tenemos una réplica perfecta "en espejo" del primer compás del preludio, que se repite durante cuatro compases. De nuevo la forma sería ---.

- Seguidamente, encontramos cuatro compases que repiten el segundo compás del principio del preludio: B-B-B-B

- Y por último, cuatro compases más con las oscilaciones basadas en la célula musical anterior. Esta parte la podríamos denominar como Cadencia3.

Por lo tanto, la poderosa descripción musical no está reñida en absoluto con el rigor formal. En el próximo artículo, veremos cómo se llega al clímax orquestal con la descripción del trueno.


Bibliografía:

- Deryck Cooke, Der Ring des Nibelungen - An introduction, DECCA 443581-2.
- Richard Wagner, Die Walküre, Dover, Nueva York, 1978.
- Richard Wagner, Das Rheingold, Dover, Nueva York, 1985
- Richard Wagner, Siegfried, Dover, Nueva York, 1983
-
Alfred Lorenz, Das Geheimnis der Form bei Richard Wagner (El secreto de la forma en Richard Wagner), Verlag Hans Schneider, Tutzing, 1966.