Número 200 - Zaragoza - Agosto 2017
LEITMOTIVACIONES 

VIAJE DE SIEGFRIED POR EL RIN (III)

Una escala ascendente nos lleva a un solo de trompa acompañado por la cuerda. Este solo de trompa es, una vez más, la “Llamada de cuerno de Siegfried

Se escucha ahora igual que en la anterior ocasión que ya la escuchamos en esta pieza: en dos semifrases. La primera

acaba en una nota repetida.

La segunda

acaba en una repetición rítmica de las tres últimas notas. Este grupo de tres notas asciende primero y luego desciende.

Los finales de cada semifrase vienen rematados por una escala ascendente de los violines, con un diminuendo.

Los oboes relevan a la trompa en la interpretación del tema de la “Llamada de cuerno de Siegfried”, saltando la tonalidad a la dominante (Do mayor).

Nótese el sutil acompañamiento de la cuerda en pizzicato, en terceras con la melodía del oboe.

Después la tonalidad vuelve a la tónica (Fa mayor), con la trompa y el pizzicato de cuerda grave interpretando otra vez la “Llamada” y los violines ejecutando el tema de la escala cromática de Loge.

¿Por qué Loge? ¿Acaso Loge tiene algo que ver con este viaje de Siegfried? En realidad, hay otras ocasiones en que se escucha este tema, y en ellas se escenifica un trayecto con ciertas características sobrenaturales. Así sucede, por ejemplo, en el descenso a y el ascenso de Nibelheim, y también cuando Siegfried cruza el fuego mágico. ¿Que hay de sobrenatural en el viaje de Siegfried por el Rin? Bien, no hay que olvidar que sólo Siegfried, como admite Hagen, podría viajar contra corriente. Además, en la forma en que aquí se escucha pierde toda relación con Loge, pues en esta ocasión no conserva el carácter cromático original: la armonía es diatónica y clara, sin las armonías inestables que caracterizan al dios del fuego.

Pero volvamos a la pieza musical. La última frase que hemos comentado se repite una vez más en la dominante.

Seguidamente, los violines repiten el primer compás del tema de la escala cromática de Loge cuatro veces, mientras la cuerda grave marca el primer compás de la "Llamada de Siegfried".

A partir de ahí, el tema de la escala cromática de Loge sigue su construcción habitual. Al mismo tiempo, la cuerda grave comienza un ascenso cromático hasta llegar a la octava superior. Así, sin la armonía diatónica, ya se parece más al tema original.

Tras dicho ascenso cromático, la cuerda grave sigue marcando el ritmo con las notas del primer compás de la "Llamada", saltando de la tónica a la dominante, y con el primer compás del tema de Loge repetido de nuevo cuatro veces, seguido también de un ascenso cromático de la cuerda grave sobre el tema de Loge completo.

A partir de aquí, tenemos una secuencia que muestra la maestría contrapuntística de Wagner. Por un lado, el motivo cromático de Loge vuela libremente en los violines; por otro, la cuerda grave interpreta un tema ya escuchado antes: el de la “Resolución del amor”.

Nótese también el uso que Wagner hace del glockenspiel. Pese a la grandiosidad de su música, Wagner usa la percusión con una notable economía de medios y pocas veces recurre a –por ejemplo– los platillos (sus actuaciones más destacadas son en “La cabalgata de las walkyrias” y en la “Marcha fúnebre”). En el caso que nos ocupa, el glockenspiel destaca determinadas notas de la misma melodía interpretada por los violines (el tema de Loge).

En los últimos cuatro compases de esta parte, las maderas agudas introducen otra vez el tema de la "Llamada de cuerno de Siegfried".

A continuación cambia la tonalidad y cambia el motivo: se ha producido un cambio notable en la pieza. Se escucha el motivo del Rin, que ya conocemos desde la jornada preliminar.

Se repite una segunda vez, y en la tercera sigue la misma variación que seguía en el preludio de El oro del Rin.

Por fin, cambia la tonalidad con el tema del Ocaso de los dioses.

Seguidamente, vuelve a sonar el tema del Rin en la cuerda.

Se escuchan tres exposiciones similares a las que ya ha hecho el viento: las dos primeras iguales y la tercera retorciéndose sobre sí misma, igual que en el preludio de El oro del Rin.

Después suena el tema del cántico “Rheingold! Rheingold!”, de las hijas del Rin.

Al mismo tiempo, los fagots, la trompeta baja y los trombones interpretan un motivo basado en las tres primeras notas de la “Llamada de cuerno de Siegfried”.

Los violines, al igual que en El oro del Rin, ejecutan esa figura sinuosa que representa el fluir de las aguas.

Tras la melodía que equivaldría a las palabras “Reines Gold” de las ondinas (al final de El oro del Rin), se escucha también el motivo del oro.

Si nos fijamos, esta secuencia es una reexposición del lamento de las hijas del Rin al final de El oro del Rin. Incluso las apariciones del motivo del oro coinciden con las de aquella ocasión. De esta forma se nos empieza a introducir en el núcleo del drama: la desgracia que para todos supone el anillo y el oro robado.

Las maderas ejecutan la forma embriónica del tema del anillo, varias veces.

Después suena el tema del anillo.

Toda esta secuencia del tema embriónico del anillo transformándose en el tema del anillo, también es una reexposición de lo escuchado en El oro del Rin, cuando Alberich medita las palabras de Wellgunde, según las cuales con el anillo forjado del oro se podría llegar a dominar el mundo. Así evoluciona la atmósfera de esta escena, de la alegría de vivir de Siegfried a la sombría amenaza del anillo y sus consecuencias: falta de amor, corrupción, ansia de poder.

Volviendo de nuevo a la partitura, todo esto desemboca en el tema de la segunda forma de la Renuncia al amor.

Tras una nueva repetición de este tema, se escucha dos veces el tema del oro, la segunda en la octava grave.

Una nueva exposición del tema del oro en otra tonalidad nos lleva al tema del poder del anillo,

que se resuelve en la primera aparición del tema de los guibichungos.

Aquí acaba el Viaje de Siegfried por el Rin, el prólogo de El ocaso de los dioses... y también nuestro artículo.

 

Bibliografía:

- Richard Wagner. El anillo del nibelungo, Edición bilingüe de Ángel-Fernando Mayo Antoñanzas, Turner Música, Madrid, 2003
- Richard Wagner, Siegfried, Dover, Nueva York, 1983
- Richard Wagner, Das Rheingold, Dover, Nueva York, 1985
- Deryck Cooke, Der Ring des Nibelungen - An introduction, DECCA 443581-2.
- Richard Wagner, Götterdämmerung, Dover, Nueva York, 1982