Número 202 - Zaragoza - Octubre 2017
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BARENBOIM NO DIRIGIRÁ POR EL MOMENTO A WAGNER EN JERUSALÉN

El Festival de Israel había programado para el próximo 7 de julio una representación de la obra de Wagner La Walkyria, bajo la dirección de Daniel Barenboim con la Staatskapelle de Berlín, de la que es director artístico y musical desde hace casi una década, y que contaba en el reparto con la intervención del tenor español Plácido Domingo.

No obstante, la oposición a tal representación ha sido unánime por algunos colectivos israelíes que ven en Wagner el símbolo del nazismo, por el uso que los alemanes hicieron de su música en la Segunda Guerra Mundial. Las primeras protestas se produjeron el 19 de abril pasado, en el Día del Recuerdo, jornada en la que se honra la memoria de los millones de judíos que murieron en los campos de exterminio de la Alemania nazi. El Centro Simón Weisenthal de Los Ángeles apeló al Tribunal Supremo de Israel para que prohibiera tal representación. Su portavoz, Efraím Zuroff, aseguraba que "el mismo Hitler dijo que cualquiera que quisiera entender el Nacional Socialismo no tenía más que escuchar a Wagner".

El 1 de mayo, en el Knesset, el parlamento Israelí, se aprobó por 17 votos a favor y ninguno en contra la inclusión en el pleno de la semana siguiente de la polémica sobre el concierto de Wagner. El diputado del Partido Nacional Religioso, Shaúl Yahalom, afirmó que "si hay un infierno, no tengo duda alguna de que Wagner tendrá allí un asiento preferente reservado, desde el que se regocijará al saber que los judíos, de quienes siempre habló tan mal, van a interpretar una de sus obras, cuando él fue el padre espiritual de Hitler. ¿Acaso expondríamos cuadros de Hitler en Israel si éste se hubiese dedicado a la pintura?". El Gobierno israelí no planeaba prohibir la obra, pero si presionar a la organización para que retirara la obra de Wagner del cartel del Festival.

Por su parte, Barenboim, de origen judío, siempre mantuvo la intención de dirigir la obra, manteniendo que ya es hora de que en Israel se elimine definitivamente el tabú que rodea al músico alemán", y recordó que Wagner murió cincuenta años de que Hitler llegara al poder. Entendiendo el daño emocional que entre algunos podría causar la representación de La Walkyria, el director argentino propuso que la obra no se incluyera en el abono del Festival, siendo obligatorio el pago de entrada, ya que "con ello se respeta el derecho de las víctimas a no ser molestadas, pero también pido que se respete el derecho de las demás personas a acudir a la representación".

Al final, el Festival de Israel no pudo soportar las presiones y pidió el pasado 11 de mayo a Barenboim que no representara la obra, siendo sustituida por otra "políticamente más correcta".

La música de Wagner estuvo prohibida en Israel por ley hasta hace dos décadas, levantándose el veto al inicio de los 80. A pesar de ello, son pocas las representaciones que del músico de Leipzig se han podido ver en Israel. En 1981, Zubin Metha dirigía una representación de Tristan e Isolda con la Orquesta Filarmónica de Israel cuando un espectador saltó al escenario, se despojó de su camisa y enseñó al público las heridas sufridas en un campo de exterminio nazi.

Junio 2001