Número 204 - Zaragoza - Diciembre 2017
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UN ESCENÓGRAFO PROCESADO TRAS UNA POLÉMICA REPRESENTACIÓN DE TRISTAN E ISOLDA

El pasado 16 de agosto se representó Tristan e Isolda en el Teatro Municipal de Río de Janeiro, en una producción que contaba con la escenografía de Gerald Thomas, un director alemán de 49 años, nacido en Río y nacionalizado americano, que ha estado al frente de la Dry Opera Company de Sao Paolo durante las dos últimas décadas.

La propuesta escénica de Thomas para la obra de Wagner Tristan e Isolda no fue bien recibida por el público brasileño. El preludio de la obra era ilustrado por el personaje de Isolda masturbándose en escena. El leitmotive de toda la representación era la consulta de Sigmund Freud, quien no para de inhalar cocaína por la nariz, mientras son constantes las alusiones a los judíos en los campos de concentración nazi. Thomas, que es judío, pretendía juntar de esta manera "la música de Wagner, un antisemita, con las ideas de Sigmund Freud, un judío que cambió el pensamiento y el arte en el siglo XX".

Al final de la representación, el público recompensó con aplausos a la dirección orquestal y a los cantantes, mientras que abucheó y pataleó con intensidad cuando Thomas salió a escena. A pesar de que Thomas está acostumbrado a los abucheos (ha dicho que los prefiere a los aplausos) decidió responder al público bajándose los pantalones y enseñando sus nalgas encima del escenario. Algunos cantantes abandonaron la escena al instante, mientras otras se tapaban los ojos ante la actitud de Thomas, quien afirma haber escuchado insultos antisemitas en las primeras filas de la platea.

El pasado mes, varios después de la polémica representación, la justicia brasileña ha decidido procesar a Thomas por exhibicionismo, en un juicio que tendrá lugar el próximo mes de febrero, y por el que podría ser condenado a una pena de entre 3 meses y un año o a una multa de 400 dólares.

Diciembre 2003